Entradas

A través del universo

Imagen

Dulce soledad

Imagen
Dulce soledad que me acompañas y que en las noches te duermes a mi lado, con tu presencia hueca te recuestas, y me das entre las sombras tus manos. Dulce soledad, amiga mía, no me dueles ni me haces daño, aprendí a necesitarte y a estar a tu lado. Dulce soledad, pobre soledad, nadie te quiere y yo, sin embargo, te agradezco los silencios y el espacio, las horas que me escuchas atenta, y tus ojos y tu cuerpo imaginario. Teresa Aburto Uribe

Junio

Imagen
Bajo del cielo fiel Junio corría arrastrando en sus aguas dulces fechas… Llegas de nuevo, río transparente, todo cielo y verdor, nubes pasmadas, lluvias o cabelleras desatadas, plenitud, ola inmóvil y fluente. Tu luz moja una fecha adolescente: rozan las manos formas vislumbradas, los labios besan sombras ya besadas, los ojos ven, el corazón presiente. ¡Hora de eternidad, toda presencia, el tiempo en ti se colma y desemboca y todo cobra ser, hasta la ausencia! El corazón presiente y se incorpora, mentida plenitud que nadie toca: hoy es ayer y es siempre y es deshora. Octavio Paz

vuelo sin orillas

Imagen
Abandoné las sombras, las espesas paredes, los ruidos familiares, la amistad de los libros, el tabaco, las plumas, los secos cielorrasos; para salir volando, desesperadamente. Abajo: en la penumbra, las amargas cornisas, las calles desoladas, los faroles sonámbulos, las muertas chimeneas los rumores cansados, desesperadamente. Ya todo era silencio, simuladas catástrofes, grandes charcos de sombra, aguaceros, relámpagos, vagabundos islotes de inestable riberas; pero seguí volando, desesperadamente. Un resplandor desnudo, una luz calcinante se interpuso en mi ruta, me fascinó de muerte, pero logré evadirme de su letal influjo, para seguir volando, desesperadamente. Todavía el destino de mundos fenecidos, desorientó mi vuelo -de sideral constancia- con sus vanas parábolas y sus aureolas falsas; pero seguí volando, desesperadamente. Me oprimía lo flúido, la limpidez maciza, el vacío escarchado, la inaudible distancia, la oquedad insonora,...

Una petición

de mi amiga Chela. EL MUSEO SOÑADO Con un fuerte abrazo para ella y ojalá se cumpla su sueno

Si pudiéramos ir

Imagen
Él decía a su amada: Si pudiéramos ir los dos juntos, el alma rebosante de fe, con fulgores extraños en el fiel corazón, ebrios de éxtasis dulces y de melancolía, hasta hacer que se rompan los mil nudos con que ata la ciudad nuestra vida; si nos fuera posible salir de este París triste y loco, huiríamos; no se adónde, a cualquier ignorado lugar, lejos de vanos ruidos, de los odios y envidias, a buscar un rincón donde crece la hierba, donde hay árboles y hay una casa chiquita con sus flores y un poco de silencio, y también soledad, y en la altura cielo azul y la música de algún pájaro que se ha posado en las tejas, y un alivio de sombra... ¿Crees que acaso podemos tener necesidad de otra cosa en el mundo? Victor Hugo

De parto

Imagen