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Miedo y Coraje

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El miedo y el coraje son gajes del oficio pero si se descuidan los derrota el olvido el miedo se detiene a un palmo del abismo y el coraje no sabe qué hacer con el peligro el miedo no se atreve a atravesar el río y el coraje rechaza el mar del infinito no obstante hay ocasiones que se abren de improviso y allí miedo y coraje son franjas de lo mismo. Mario Benedetti

El otoño

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Templa su fuego el sol bajo el nublado; las nieblas rompen sus tupidos velos y desciende la lluvia, y arroyuelos de límpido cristal recoge el prado. Pájaro amante, insecto enamorado, sienten, última vez, ardientes celos; marchan la golondrina y sus polluelos: se adorna el bosque de matiz dorado. ¡Ya está aquí! El mar levanta sus espumas y acres perfumes a la tierra envía... ¿Quién no le ama? Entre rosadas brumas, coronado de mirtos y laureles, viene dando a las vides ambrosía, vertiendo frutas, regalando mieles! Rosario de Acuña

CANCIONERO Y ROMANCERO DE AUSENCIAS

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Uvas, granadas, dátiles, doradas, rojas, rojos, hierbabuena del alma, azafrán de los poros. Uvas como tu frente, uvas como tus ojos. Granadas con la herida de tu florido asombro, dátiles con tu esbelta ternura sin retorno, azafrán, hierbabuena llueve a grandes chorros sobre la mesa pobre, gastada, del otoño, muerto que te derramas, muerto que yo conozco, muerto frutal, caído con octubre en los hombros. Miguel Hernández

ODA A LAS ALAS DE SEPTIEMBRE

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He visto entrar a todos los tejados las tijeras del cielo: van y vienen y cortan transparencia: nadie se quedará sin golondrinas. Aquí era todo ropa, el aire espeso como frazada y un vapor del sal nos empapó el otoño y nos acurrucó contra la leña. En la costa del Valparaíso, hacía el sur de la Planta Ballenera: allí todo el invierno se sostuvo intransferible con su cielo amargo. Hasta que hoy al salir volaba el vuelo, no paré mientes al principio, anduve aún entumido, con dolor de frío, y allí estaba volando, allí volvía la primavera a repartir el cielo. Golondrinas de agosto y de la costa, tajantes, disparadas en el primer azul, saetas de aroma: de pronto respiré la acrobacias y comprendí que aquello era la luz que volvía a la tierra, las proezas del polen en el vuelo, y la velocidad volvía a mi sangre. Volví a ser piedra de la primavera. Buenos días, señores golondrinas o señoritas o alas o tijeras, buenos días al vuelo del cielo que v...

Háblame del mar, marinero

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Dicen que el barco navega enamorado del mar. Buscando sierenas va, buscando sirenas nuevas que le canten al pasar. Dicen que el barco navega enamorado del mar.   Háblame del mar, marinero, háblame del mar, háblame.   Rafael Alberti