Un solo pensamiento

>> 9/6/07





Sobre mis cuadernos de escuela,
sobre el pupitre, sobre el roble,
sobre la nieve y en la arena
escribo tu nombre.

Sobre las páginas leídas,
sobre las páginas incólumes
-piedra, sangre, papel, ceniza-
escribo tu nombre.

En las imágenes doradas,
sobre los signos de la Corte,
sobre tizonas y corazas
escribo tu nombre.

Sobre el desierto y en la jungla,
sobre la infancia de las voces,
sobre la rama y en la gruta
escribo tu nombre.

Sobre el pan blanco de los días,
sobre el prodigio de la noche,
sobre la flor y las vendimias
escribo tu nombre.

Sobre los cielos que azulan
en los estanques -muertos soles-;
sobre los lagos -vivas lunas-
escribo tu nombre.

Sobre las colinas remotas,
en las alas de los gorriones,
sobre el molino de las sombras;
escribo tu nombre.

Sobre los hálitos del alba,
sobre la mar y sus galeones,
sobre la demente montaña,
escribo tu nombre.

Sobre el vellón de los espacios
y el estertor de los ciclones,
sobre el limo de los chubascos,
escribo tu nombre.

Sobre las formas cintilantes,
sobre la pátina del bronce,
sobre las físicas verdades,
escribo tu nombre.

Sobre las rutas desveladas
y las sendas sin horizonte,
sobre las mareas humanas,
escribo tu nombre.

Sobre la llama que fulgura,
Sobre la llama que se esconde,
sobre los techos que se juntan,
escribo tu nombre.

Sobre la fruta en dos partida
del espejo que me recoge;
en mi lecho -concha vacía-
escribo tu nombre.

Sobre mi can goloso y tierno
y en la oreja que atenta pone,
sobre su salto poco diestro,
escribo tu nombre.

Sobre la grada de mi puerta,
sobre la loza y los arcones,
sobre las ascuas de la leña,
escribo tu nombre.

Sobre la carne que se entrega,
en la faz del amigo noble,
sobre la mano que se estrecha,
escribo tu nombre.

Sobre el vitral de los secretos,
sobre las bocas ya sin voces,
sobre los más hondos silencios,
escribo tu nombre.

Sobre el albergue derruido,
sobre el escombro de mi torre,
sobre los muros de mi hastío
escribo tu nombre.

Sobre la ausencia sin deseos,
sobre mi soledad insomne,
sobre los lúgubres aleros,
escribo tu nombre.

Sobre la calma que retorna,
sobre los extintos pavores,
sobre el anhelo sin memoria,
escribo tu nombre.

Y en el poder de tu palabra
mi vida vuelve a comenzar:
he renacido a tu llamada
para invocarte:

LIBERTAD!!


Paul Eluard

10 comentarios:

modes amestoy 9 de junio de 2007, 19:48  

escribo e invoco tu nombre. Muy bello.
Un abrazo

Meme 9 de junio de 2007, 22:48  

Amigo Modes...

"os mantendré en la memoria y en el corazón de árbol que entiende y abraza vuestras palabras."

Bellas palabras.

Un abrazo

nieve 10 de junio de 2007, 0:04  

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.

Miguel de Cervantes Saavedra

Buenas noches Meme, gracias por tu visita y tus palabras, fantásticas como siempre. Un abrazo

Osselin 10 de junio de 2007, 9:59  

Como vas afinando las fotos!
preciosa poesía.
saludos.

Nerim 10 de junio de 2007, 11:56  

Que preciosidad de poesia y la foto como siempre fantástica.Una de las que más me ha gustado es la que dice:
Sobre las rutas desveladas
y las sendas sin horizonte,
sobre las mareas humanas,
escribo tu nombre.

Gracias Meme por estas poesias tan bellas.
Un fuerte abrazo
Nerim

Meme 10 de junio de 2007, 19:38  

Nieve, gracias por traernos a este fragmento del Quijote.
Tu Nieve azulada es un Rincón lleno de sentimiento y buen gusto.

Un abrazo
Meme.

Osselin, gracias Maestro.
Intento plasmar con mi Cybershot estos pequeños detalles que tú con ésta maestría vas captando en tus cacerías.

Un petó i una abraçada.
Meme.

Nerim, gracias.
Tu Cajón Secreto lleno de bellas palabras, de vivencias y reflexiones, tu cercanía son un regalo para todos los que te leemos.

Un fuerte abrazo
Meme

Gerardo Omaña 11 de junio de 2007, 21:51  

Voy vagando en el aire dibujanado tu ausencia
y diviso tu nombre en lugares dispersos
te diviso en la sombra que contiene la noche
y en papeles que en sangre escribieron mis versos.

Y diviso tu nombre en las selvas dormidas,
en las fuentes de ríos y neblinas brumosas,
en los cantos de pájaros posando en las copas.

Ya el viento remece,
lanzando tu nombre en semillas que crecen.

Y diviso tu nombre en desiertos con luna
en caminos de polvo, espinado en las tunas,
en el viento que pasa, en arenas y dunas.

Y diviso tu nombre más allá de las noches
con estrellas cayendo en montañas lejanas.

Recibe un beso en tu alma.

Meme 11 de junio de 2007, 23:27  

Gracias, Gerardo

Otro beso para ti
Meme

LE MOSQUITO 12 de junio de 2007, 9:11  

Existen islas que parecen estar abandonadas, sin estarlo. Como en Selvamarilla, hay un montón de vida latiendo a escondidas, aunque a veces no diga ni pío.
Ayer pasé por aquí, y escribí un comentario en esta misma entrada; largo y sentido. Mi precaria conexión me la juega cada dos por tres, y me la seguirá jugando.
En fin: el comentario no podría repetirlo, pero el bello escrito que ilustra esta entrada continuará aquí.
Un beso, Meme.
;-)

Meme 12 de junio de 2007, 22:32  

Otro beso, le Mosquito

de ésta Isla que siempre te recibe con los brazos abiertos...
Meme

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