21/9/08

Otoño




TE recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.

Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en
calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

Pablo Neruda


3 comentarios:

SELMA dijo...

No hace falta ya que te lo diga Amiga, mi Amiga... contigo cierro mi ordenador, a tí te doy el último beso de la noche Bloggera, y pensamos que dentro de dos días se recuerda a un poeta que no resistió o no pudo conocer lo que en su país había ocurrido, murió 12 dias despues... hace 35 años!

Gracias mi Musa, buenas noches... que seas Feliz preciosa Meme..

Nerim dijo...

Preciosa poesía de Neruda
suave, delicada, sugerente.
Dicen que la poesía es el secreto del alma, pues el alma de Neruda tenía un gran secreto bien grande no te parece? que maravilla de poeta y que envidia.

Un fuerte abrazo

Goathemala dijo...

Siempre quedo admirado por la aparente facilidad que Neruda imprime a su lírica. No conocía esta maravilla que tan bien viene para los tiempos en los que nos adentramos.

Gracias amiga.