6/2/12

Los jugadores


Juegan, juegan.
Agachados, arrugados, decrépitos.

Este hombre torvo
junto a los mares de su patria, más lejana que el sol,
cantó bellas canciones.

Canción de la belleza de la tierra,
canción de la belleza de la Amada,
canción, canción
que no precisa fin.

Este otro de la mano en la frente,
pálido como la última hoja de un árbol,
debe tener hijas rubias
de carne apretada,
granada,
rosada.

Juegan, juegan.

Los miro entre la vaga bruma del gas y el humo.
Y mirando estos hombres sé que la vida es triste.

Pablo Neruda

6 comentarios:

enletrasarte(Omar) dijo...

buena entrada
saludos

Chelo dijo...

Es verdad que a veces, los jugadores, intentan escoder sus penas en el juego y Neruda supo plasmar esa realidad en este peoema.
Buena entrada . Un abrazo

Martine dijo...

Mi Musa , tienes un arte para reunir en una Entrada tantas preciosidades, tanta emoción..!!

He dejado pisadas en esta nieve que cubre de un blanco manto tu preciosa Isla...y encontré el calor de tu presencia..de tu compañia.. Gracias, GRACIAS por todo, Amiga tan estimada..y besos, muchos..

Olegario dijo...

Siempre detrás del juego, hay algo que esconder. Neruda lo sabía.Tal vez hartos de sufrir
por la vida, se refugian en el juego, simplemente para no pensar en otras cosas. Un abrazo.

Olegario dijo...

CAMINANTE

Si tu ves que al caminar,
no marchan tus ilusiones
por delante,
es preciso descansar
y no hallar otras razones,
caminante.

En coplas de pie quebrado,
deciros adiós, yo quiero,
simplemente.
En mi blog, estoy sentado,
dejando siempre un te quiero,
permanente.

Mil gracias bloguero amigo,
por estar con mis sonetos
paseando.
Por eso hoy mismo te digo,
que has bebido mis secretos,
tan callando.

Hasta siempre con mi abrazo,
que sigáis con vuestra euforia
de este día,
y que duerma en mi regazo,
vuestro sueño de victoria
y alegría.

O.Z.M.

Meme dijo...

Olegario, amigo.
No sé qué decirte. Leo con tristeza que éstas son tus últimas huellas en mi isla. Si algún día reconsideras tu decisión, aquí siempre serás bienvenido.

Un fuerte abrazo