Música de fondo


Llega el momento de decir la palabra
 y se la deja fluir, se la ayuda
 a resbalar entre los labios,
 anclada ya en sus límites de tiempo.
 La palabra se funda a ella misma, suena
 allá en el corazón del que la habla
y trepa poco a poco hasta nacer
 y antes es nada y sólo una verdad
 la hace constancia de algo irrepetible.

 Súbitamente esa palabra aumenta
 el hallazgo caudal de la memoria,
boga sobre los hombres que la escuchan,
 gira anhelante entre vislumbres
 y se alza más y más y se perfila, pule
 sus bordes balbucidos, se nivela entre sueños.

 Después inicia su holocausto.
 Función de amor o de vileza,
 la palabra se gasta en los oídos,
puebla sus márgenes de brozas,
 se torna vana, amago de un aliento,
 oscuridad final y sin sentido.
 Está cayendo ya hecha pedazos.
 Rescoldos sumergidos, restos
de rescates sin fondo, flota y flota
 sobre las intenciones proferidas,
 entre el silencio de las conjeturas.

 Es nada la palabra que se dijo
 (no importa que se escriba
para querer salvarla), es nada y lo fue todo:
 la música del mundo y su apariencia.

José Manuel Caballero Bonald

Comentarios

Chelo ha dicho que…
Meme, por qué no les pones etiquetas a las entradas? Se me ocurre que a cada una le podía poner dos, el nombre del autor y el tema del que trata.
¿Para qué ? Para que si queremos buscar algun poema de los que has publicado sea fácil hacerlo.
Bueno sólo era una sugerencia.
Un abrazo
Meme ha dicho que…
tienes toda la razón, Chelo. Volveré a etiquetar las entradas.

Un abrazo
enletrasarte (omar) ha dicho que…
la palabra vale tanto, que el silencio existe gracias a ella
.
saludos, buena entrada
Moon ha dicho que…
La palabra es la voz del alma que busca salida, unas veces porque oprime, otras por la pura necesidad de decir, de fluir, de comunicar.

Muy bello; me encantan los poemas que sus versos hablan de las palabras... :-)

Un abrazo.

Moon.

Entradas populares de este blog

Y súbita, de pronto

Mayo

Isla ignorada